Megaminería en Uruguay /i

UNA TASA DE EXTRACCIÓN DEL RECURSO

“No hay ninguna razón económica ni técnica que impida desarrollar una operación rentable de explotación de hierro con una tasa de extracción mucho menor”, dice Raúl Viñas, que comenzó a preocuparse por la megaminería a partir de la propuesta de la empresa Aratirí y que encuentra inconsistencias en el nuevo proyecto de ley enviado por la Presidencia al Parlamento.

por Víctor L. Bacchetta, en semanario Voces (18/10/12)

Raúl Viñas es meteorólogo, con una maestría en ciencias, docente en la Escuela de Meteorología del Uruguay desde hace más de 25 años, y catedrático de agroclimatología, materia relacionada con el agro y las ciencias atmosféricas, en la Universidad de la Empresa. Se interesó por ver la dispersión de contaminantes y la parte de meteorología en el estudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto minero de Aratirí. Conoció la primera versión presentada en marzo del año pasado y, tras el rechazo de la Dinama, accedió a la segunda versión del EIA de Aratirí.

Desde entonces, comenzó a desplegar una actividad intensa de entrevistas y debate en la prensa, con legisladores de todos los sectores políticos y con autoridades del gobierno sobre los proyectos de megaminería planteados al país. En esta entrevista, Viñas explica su propuesta ante el envío por la Presidencia al Parlamento del proyecto de ley de minería de gran porte (MGP):

– Para mi, el proyecto parte de una mala base. Este proyecto está todo armado en relación con una empresa que va a explotar un recurso que es de todos, que es finito, al ritmo que ella, por sí y ante sí, haya decidido. Y no se toma en cuenta, por ejemplo, cuánto va a durar esa explotación. Estamos hablando de un plan de cierre y de una perspectiva impositiva diferente – que puede no ser tan diferente -, en base a un proyecto que pretende agotar el yacimiento en 12 años. Así lo expuso en la solicitud de autorización ambiental previa. Sin embargo, en la prensa y su página de Internet siguen diciendo que sería de 20 a 30 años. Es más, el Ministerio de Economía, en sus presentaciones, dijo de 30 a 40 años, a partir de un comunicado de prensa de la empresa.

- Lo que vale es lo que proponen a los organismos del estado, ¿no?

– Por supuesto y, ahora, en el encuentro nacional de ediles, el ingeniero Croce directamente dijo que 12 años es la expectativa que tienen de hacer una explotación rentable. Todo esto se está armando para un proyecto que durará a lo sumo 12 años. Una explotación de 12 años hace que alguien que hoy esté en Cerro Chato orgulloso de su trabajo en la empresa Aratirí, con 20 y pocos años de edad, a los 35 años más o menos será no solo un desempleado sino una persona cuyo conocimiento no tienen aplicación porque el recurso se agotó. Esto nos llevó a pensar que era necesario introducir alguna norma, específicamente una tasa de extracción que relacionara la cantidad del recurso con un porcentaje anual de esa cantidad debidamente probada para que la explotación dure un mínimo de 60 años. Sería una tasa de 1,5 por ciento.

El ritmo de explotación

Hace poco me pasaban la lista de unos 40 proyectos mineros de hierro en Australia. Entre los 40 había al menos un 20%, que trabajan con extracciones de uno a tres millones de toneladas por año, mientras que aquí vamos a extraer 18 millones de toneladas anuales. Aquí está el punto principal, seguramente habrá una entrada de caja, pero será un ingreso por un corto período. El Fondo Intergeneracional de Inversión que se incluye en el proyecto, aunque no se le imponen limitaciones como tienen los fondos de las AFAP, vamos a suponer que se maneja correctamente. Pero entonces en el 2050 lo vamos a tener que usar para comprar hierro, porque no lo vamos a tener con ese ritmo de extracción. Un ritmo superior al de las propias minas de Zamin Ferrous, la empresa madre de Aratirí, en Brasil. O sea que en Brasil va a operar de una manera y aquí de otra. Unas de las expresiones usadas ha sido que “tenemos montones de hierro” pero, si analizamos los datos de la empresa, resulta que las existencias dan para unos pocos años y las vamos a agotar muy rápidamente.

Esta es la base, si no controlamos cómo son extraídos los recursos naturales no renovables, la actividad de cualquier empresa estará orientada a maximizar la ganancia. No está mal que sea así, pero no me parece que debe manejarse de la misma manera el que es dueño del recurso. No hay ninguna razón económica ni técnica que impida desarrollar una operación rentable de explotación de hierro con una tasa de extracción mucho menor. Se puede cobrar igual un impuesto progresivo y, en lugar de 12 años, se lo vamos a cobrar durante 60 años. Y a lo que el ritmo sea más lento, el Plan de Cierre se puede controlar mucho mejor. El cronograma de este proyecto, más allá de lo declarado por el ingeniero Puntigliano, muestra que van a operar las cinco minas a la vez. Van a ser, por lo menos, siete frentes de mina para sacar 55 millones de toneladas de roca que necesitan para lograr los 18 millones de toneladas de hierro que van a exportar anualmente. Es una forma de extracción que yo he calificado de depredadora.

Las definiciones de MGP

- Suponiendo que esta ley estuviera pensada para un conjunto de emprendimientos, ¿qué opinión tiene de las definiciones de minería de gran porte?

– Los límites son siempre de alguna manera arbitrarios y discutibles. Por lo pronto, Aratirí tiene solicitadas para explotar, en los departamentos de Florida y Treinta y Tres, sin incluir Durazno, donde estaría la mina mayor de Las Palmas, 1.800 hectáreas para los cráteres y las pilas de estériles. La ley anterior (el Código de Minería vigente) preveía que una empresa no podía tener más de mil hectáreas para una explotación.

En el Artículo 3, en las consideraciones especiales para definir la MGP, incluye “uso de sustancias o productos químicos peligrosos”. Cualquier mina que use explosivos, por pequeña que sea, está manejando un químico peligroso. O se considera que el explosivo no es peligroso y es peligroso, por ejemplo, el cianuro, que se usa en el proceso de extracción del oro. Creo que son preferibles los límites arbitrarios a definiciones tan vagas. Ya que se especifica tanto cuando se hace una lista de las actividades mineras, deberían especificarse un poco más esta definición. Quizás alguien pueda decir que esto es materia de reglamento, pero ¿quién está pensando en eso? Esta ley demoró diez meses en salir y dentro de seis meses más, supuestamente, la Dinama se expedirá sobre el proyecto. ¿Cuánto puede demorar tener el reglamento?

- ¿Qué actividad minera metalífera no genera drenajes ácidos?

– Si es minería metalífera, en general los metales terminan generando químicamente reacciones ácidas. Queda tan abierto que casi puedo colocar como megaminería cualquier proyecto minero. La parte del Plan de Cierre, que me presenta igual algunas dudas, está mejor armada que lo que dice el Artículo 100 del Código de Minería. Si no cambiaban ese artículo había problemas, pero podemos pensar que la aprobación (el Art. 11 establece que el Plan de Cierre debe ser aprobado por la Dinamige y la Dinama) y lo dicho en el Artículo 71, de que esta ley prevalece sobre la legislación anterior, es mejor que lo que se pedía antes a las empresas.

Plan de cierre de mina

- ¿Cómo podría calcularse el costo de la “recomposición de los daños al ambiente” para definir el monto de las garantías del Plan de Cierre que propone el proyecto de ley?

– El Plan de Cierre va a requerir tanto dinero y tantas actividades como las que se prevea que se van a realizar. Una cosa sería que yo determinara que todo el material estéril depositado al lado del cráter sea devuelto al pozo. Eso implicaría un movimiento de materiales muy grande, para devolver el 60% del material extraído al pozo. Así, en lugar de tener pozos de 400 metros de profundidad, tendría pozos de 140 metros de profundidad, que al menos estarían arriba del nivel del mar. Si el costo es por redondear las pilas de estéril, agrandarlas y plantarles árboles encima, es otro costo. Si a las pilas de estéril las dejo expuestas a que el viento y la lluvia se lleven el polvo de la roca que dejé ahí, es otro costo. El Plan de Cierre será tan bueno y caro o barato como lo que se deje hacer. Será el estado el que lo determine, porque lo tiene que aprobar, pero son opciones muy diferentes. El estado puede obligar a la empresa a que retorne todo al pozo, pero la empresa quizás diga: “si hacemos eso no me sirve económicamente el proyecto”. Ah bueno, ahí hablaremos, pero el estado la puede obligar a la recomposición del terreno.

Exigencias impositivas dudosas

Hay varias cuestiones. En primer lugar, dice que no podrán aplicar para exoneraciones del IRAE (Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas) en todo lo que sean importaciones de materiales, en la parte de inversiones, pero no habla de otros impuestos, tales como el IVA, el IMESI (Impuesto Específico Interno), etcétera.

- Precisamente, el Capítulo 3 que habla sobre el Contrato de la Concesión para Explotar, entre otros contenidos, incluye: “beneficios fiscales para la realización de la inversión” que no sean el IRAE ni su Adicional. Es decir, admite exoneraciones de otros impuestos.

- Efectivamente, se está cambiando el discurso. Antes se decía que esta minería, una actividad extractiva de un recurso natural no renovable, no tendrá exoneraciones fiscales. Vemos que se abrió una puertita. Todos sabemos lo que podemos hacer cuando la puerta se entreabre. El aspecto más importante en la parte impositiva no es muy directo. La tasa progresiva definida por el Art. 110 es un porcentaje de la ganancia efectiva de la empresa, que se denomina Margen Operacional Minero (MOM). Está bien que se cobre sobre la renta, pero tenemos que analizar cuánto es. Por ejemplo, si el MOM o la rentabilidad fuera de un 40 por ciento, según la fórmula propuesta, resulta que pagarían un extra del 11 por ciento. Es un 11 por ciento de la rentabilidad, o sea que le estaríamos cobrando un 4 por ciento más del valor producido. Me parece que no estamos haciendo lo que se dijo que se iba a hacer, de cobrarles en serio.

Incentivo para vender el campo

- El proyecto de ley introduce una redistribución innovadora del canon que la minera debe pagar por ley entre el al superficiario que tiene el yacimiento en su terreno y sus vecinos.

– A mi modo de ver, esas innovaciones tienen cierta justificación. Si yo le pago solo al que tiene el yacimiento, estaría pagándole a aquel a quien el terreno se lo convertí en un pozo, pero a la vez voy a estar ocupando el terreno del vecino para todo lo que saco del yacimiento. Esto no es como las minas de caliza en que todo lo que saco va directo a la planta, aquí la huella que dejo es el pozo, las pilas de estéril, los embalses de relaves, como también deja hoy Orosur en el norte, las zonas ocupadas por la planta de concentración, la maquinaria, etcétera.

- Es un criterio de justicia, pero esas compensaciones no las paga la empresa sino que se hacen con una parte del ingreso del superficiario que tiene el yacimiento en su campo.

– Es mucho más duro lo que este emprendimiento le hará al país en términos de cantidad de gente afectada que lo que le pueda pasar a la gente del lugar. El superficiario recibirá un canon menor, pero queda más menguado por la fijaciòn de un tope en función del valor de los arrendamientos en la zona. Lo que están haciendo es incentivar a la gente a vender, porque recibir poco dinero y después quedarse con un pozo, ser el dueño virtual del aire encima de un pozo, no les sirve. La gente va a considerar mejor perspectiva económica vender a un precio alto y recibir el dinero en el momento al contado, que arriesgarse a recibir un canon con esas limitaciones. No se hasta qué punto no están afectando el derecho de propiedad, porque al superficiario le van a pagar cierta cantidad durante 12 años y luego será el dueño de un pozo que se llenará paulatinamente con agua en los próximos 80 años, que parece ser el Plan de Cierre que tienen previsto realizar. En fin, hay muchos aspectos para analizar.

Discusión o disciplina partidaria

Este emprendimiento nos agarró a todos por sorpresa. Ningún partido político había incluido la minería, y menos la minería de gran porte, en los programas para la elección pasada. La Ley de Ordenamiento Territorial del año 2008 la menciona apenas en cuatro artículos, no tiene siquiera un artículo específico, la declara como una actividad más de las que se pueden desarrollar en suelo rural. La Ley de Ordenamiento Territorial define el suelo rural como el rural productivo y el rural natural, pero este proyecto no hace esa distinción. Rural natural no quiere decir terreno virgen, que en Uruguay no hay o habrá muy poco, sino que incluye las nacientes de los ríos, para proteger las fuentes de agua, un bien de mayor valor que el hierro y que muchos otros recursos. Según lo dispuesto en este proyecto, mañana puedo ir a la Quebrada de los Cuervos y hacer una mina porque es suelo natural. Quizás no sea tan fácil porque está declarada zona protegida, pero hay muchas áreas que no lo están que es de interés general mantenerlas o dedicarlas a explotaciones que no las destruyan. Si hago minería, quizás no la destruya totalmente, pero la cambiaré en forma definitiva, nunca más será lo mismo.

- ¿Qué espera del debate en el Parlamento de este proyecto?

En primer lugar, que se establezca una tasa de extracción relacionada con el volumen del recurso para todas las explotaciones mineras. Espero que este proyecto no sea un ejercicio de disciplina partidaria, espero que se pueda discutir. En la presentación del proyecto no hubo legisladores del Frente Amplio, solo estaban legisladores del Partido Colorado, el Partido Nacional y el Partido Independiente. Esto permite entrever que lo presentado por el Poder Ejecutivo y lo que tienen los legisladores del Frente será lo mismo. Los legisladores del Frente no intervinieron en el proceso de elaboración de la ley, solo estarán en el proceso de aprobación. Esto significa que ya lo tenían, y no se lo habían dado a la oposición, o que no importa que lo tengan, porque igual lo van a aprobar. Las dos cosas son peligrosas.

CIFRAS QUE NO CIERRAN

Viñas explica qué lo llevó a analizar el estudio de impacto ambiental (EIA) de Aratirí:

Noté unas diferencias importantes entre la primera y la segunda versión en la dispersión de los contaminantes atmosféricos. El primer informe daba por sentado que la calidad del aire en las regiones cercanas, como en Valentines e incluso Cerro Chato, que está más lejos, nos iba a dar una calidad mala. En la segunda versión, el informe es muy similar, pero decía calidad del aire: buena y daba algunos parámetros. Para llegar a esta conclusión se asume que la empresa realizará actividades para mitigar los efectos en un 85 por ciento. El aire queda con buena calidad porque solo el 15 por ciento de los efectos producidos por el polvo y lo demás se notaría en la región. La principal propuesta de mitigación es el regado de los caminos y las pilas de estériles de donde sale el polvo. La empresa declara que usará cinco camiones cisternas, con una carga de 76 toneladas cada uno, para regar el área. Pero, para verter el agua que la misma empresa considera necesaria, esos cinco vehículos tendrían que trabajar sin parar un promedio de 28 horas por día. Al constatar esto, me puse a mirar con más detalle el informe.

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