Puente en Laguna Garzón

En juego modelo de desarrollo de la costa atlántica

El proyecto de puente sobre la Laguna Garzón, dirigido a valorizar un emprendimiento privado en una zona de alta sensibilidad ecológica, vuelve a poner en contradicción un modelo de desarrollo urbanístico e inmobiliario y una alternativa de desarrollo turístico compatible con la conservación de la biodiversidad y de los paisajes naturales

Víctor L. Bacchetta

El proyecto de puente sobre la Laguna Garzón expuesto esta semana en la audiencia pública convocada por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) se remonta a 1950, pero la existencia de fuertes opiniones divergentes sobre la conveniencia de su realización determinaron que no se llevara a cabo. El proyecto fue retomado en el gobierno de Tabaré Vázquez cuando el empresario argentino Eduardo Constantini propuso hacerse cargo de la construcción del puente con el evidente fin de valorizar sus intereses inmobiliarios entre las lagunas de Garzón y de Rocha.

En el proceso de evaluación ambiental en vigor, la audiencia pública no es la instancia decisiva ni es vinculante, pero los actores a favor y en contra del puente pusieron en tensión sus fuerzas como si así lo fuera. Incluso la decisión de la Dinama de realizar la audiencia en la ciudad de Rocha fue impugnada por la Liga de Fomento de José Ignacio por entender que una asamblea de estas características no se debía realizar a 50 kilómetros del asentamiento de la obra en discusión. Este hecho culminó con la decisión de realizar el 24 de junio otra audiencia pública, esta vez en Maldonado.

Un ecosistema singular

La laguna es un extenso cuerpo de agua de escasa profundidad separado del mar por una barra arenosa. Su apertura y cierre producen variaciones de salinidad que le otorgan una alta diversidad biológica. La concentración de sales origina una cobertura vegetal salina. Se destaca el bosque psamófilo achaparrado, adaptado a las condiciones de suelos arenosos, pobres en nutrientes y fuertes vientos.

Aquí se encuentran el sapito de Darwin, propio de las zonas costeras uruguayas, hoy restringido a áreas naturales, y también lobitos de río, zorros, carpinchos, tucu-tucus, lagartijas de arena, tortugas, ballenas franca, etc.

La alta productividad de las lagunas ha permitido el desarrollo de dos comunidades de pescadores artesanales con arraigo al lugar, tradiciones culturales y pesqueras. Están organizados en la Asociación de Pescadores Artesanales de las Lagunas Costeras (APALCO) e impulsan programas para dar sustentabilidad a su actividad.

La principal producción en el entorno de la laguna es la ganadería extensiva, siendo la más amigable con el ecosistema. Estas praderas naturales son sitios de alimentación prioritarios para aves migratorias provenientes de América del Norte. Asimismo, existen emprendimientos agrícolas que, junto a la presión inmobiliaria y el turismo no controlado, son las actividades que más impactan en el sistema.

Laguna Garzón es Parque Nacional Lacustre (Decreto 260/77), integra la Reserva de Biosfera Bañados del Este declarada por la UNESCO en 1976, es Zona de Prioridad para la Conservación según la Ordenanza Costera (Decreto 12/2003). La ONG Vida Silvestre propuso en 2007 ingresarla al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y se encuentra en el Plan de Mediano Plazo del Proyecto SNAP.

Puente y urbanización

A fines de 2008, las Intendencias Municipales de Maldonado y Rocha y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) firmaron un convenio con la firma Jaswik S.A., propiedad de Constantini, por el cual esta última se comprometió a construir el puente sobre la Laguna Garzón. En contrapartida, la Intendencia de Rocha aprobó el proyecto de urbanización impulsado por Jaswik en el tramo de la ruta Nº10 entre las lagunas Garzón y de Rocha donde posee un fraccionamiento de 240 hectáreas.

El proyecto inmobiliario de Constantini, denominado Las Garzas, se sitúa en un predio con 1.500 metros de frente hacia el Océano Atlántico. La proyectada urbanización se compone de unos 470 lotes con un promedio de 2.000 metros cuadrados cada uno en los cuales se podrá construir hasta el 35% del área y donde se preven residencias de vacaciones y servicios tales como piscinas, canchas de tenis, etc.

La comunicación del proyecto por el MTOP ingresó en la Dinama el 24 de abril de 2009 con la propuesta de asignarle Categoría A, según la cual su ejecución «sólo presentaría impactos ambientales negativos no significativos”. De ser así, a estos proyectos no se les exige un Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Sin embargo, la Dinama lo calificó en la Categoría C, para “construcciones u obras cuya ejecución pueda producir impactos ambientales negativos significativos”.

La evaluación de estos proyectos requiere un EIA completo que abarque “el proyecto y su posible área de influencia, incluyendo un encuadre general macroambiental, realizándose una comparación objetiva entre las condiciones anteriores y posteriores a la ejecución del proyecto”. El EIA debe contener asimismo una descripción del medio receptor, una identificación y evaluación de los impactos ambientales, las medidas de mitigación y los planes de seguimiento, vigilancia y auditoría.

Los proyectos de Categoría C deben ser presentados en una audiencia pública luego del período de puesta en manifiesto del llamado Informe Ambiental Resumen (IAR). El EIA fue presentado en marzo de 2010 y el IAR fue publicado el pasado 23 de marzo con las informaciones adicionales solicitadas por la Dinama.

Objeciones al proyecto

La ONG Vida Silvestre, que viene haciendo un seguimiento al proceso legal asociado con la Laguna Garzón, tanto del proyecto de puente como del Plan de Ordenamiento Territorial de la Intendencia de Rocha, resume las principales objeciones a la obra propuesta en los siguientes puntos:

+ Numerosos estudios nacionales e internacionales han evaluado alternativas de desarrollo de la zona costera de Laguna Garzón y desaconsejan la intercomunicación dura, a través de un puente, principalmente porque comunicaría a esta laguna, en proceso de ingreso al SNAP, y la Laguna de Rocha, que ya lo integra.

+ El puente promueve una vía de tránsito rápido paralela a la costa que trunca un desarrollo basado en los valores naturales y rurales de la zona. Se violan principios básicos del Manejo Costero Integrado, reconocidos a nivel mundial, que recomiendan vías de circulación perpendiculares a la costa como las existentes.

+ Existen otras vías alternativas de ingreso al lugar y el sistema de balsas actual es efectivo, no genera retrasos y constituye un distintivo y un modo atractivo y singular de ingresar a un área diferente, un área con especial riqueza y sensibilidad natural.

+ El Plan de Ordenamiento Territorial no prevé los impactos territoriales ni ambientales del puente, no considera al área protegida, autoriza fraccionamientos sobre áreas prioritarias para la conservación o inundables y la urbanización en el bosque samófilo, que conserva el sitio de mayor extensión e integridad ecológica del país.

Laguna Garzón, puente inconcluso y balsas.

La Fundación Amigos de las Lagunas Costeras de Rocha ha ofrecido desde 2010 una donación para modernizar el sistema de balsas que consiste en la electrificación de las balsas y la demolición completa del antiguo puente inconcluso. La propuesta actual de construcción del puente mantiene las ruinas del puente inconcluso.

Último empujón oficial

A comienzos de este año, los intendentes de Rocha y Maldonado, así como el ministro de Obras Públicas, Enrique Pintado. y la viceministra de Turismo, Liliam Kechichián, en un desayuno de trabajo organizado por el Canal 7 de Maldonado, reafirmaron la decisión política de construir el puente sobre la Laguna Garzón.

En esta oportunidad, Pintado admitió que «el proyecto de Costantini de financiar la obra es para tomar en cuenta, pero no fue lo que aceleró los ritmos del Estado, porque es una propuesta presentada hace seis años». El ministro dijo que no pensaban en «hacer una rambla, sino en la conectividad que tiene que tener un determinado tipo de emprendimiento, que es de grandes extensiones, y que actualmente tiene que ir a buscar a los servicios donde estén más cerca, que es Maldonado».

Para las autoridades, se detuvo el daño mayor, que era permitir la construcción en lotes de 500 metros, que iban a requerir de servicios, supermercados, bares, etc. «Estamos estableciendo normas que aseguran una baja ocupación y una muy baja edificabilidad por metro cuadrado, con lo cual estamos protegiendo el medio ambiente», señaló por su parte el intendente rochense Artigas Barrios.

Pescadores en la Laguna Garzón.

No obstante, las organizaciones de vecinos y amigos de los balnearios de la costa de Rocha han manifestado su desacuerdo por considerarla una obra invasiva para el ecosistema del departamento. A su vez, los vecinos de José Ignacio han recogido firmas para expresar su rechazo al puente. Para el concejal por el Frente Amplio en la alcaldía local, Martín Pitaluga, la construcción del puente no es necesaria y las balsas «como en muchas partes del mundo, pueden funcionar muy bien».

Encuestas y algo más

La Fundación Amigos de las Lagunas de Rocha efectuó una encuesta, certificada por escribano público para dar transparencia al procedimiento, en abril último, entre mil conductores que cruzaron la Laguna Garzón en las balsas de la Dirección Nacional de Hidrografía. De la consulta surgió que 87,3% de los conductores se manifestó a favor de mantener el servicio de balsas y el 12,2% por la construcción del puente.

«La gran mayoría quiere tener puente», «Fernandinos y rochanos quieren puente sobre laguna Garzón», así titularon esta semana los diarios de la capital, con el respaldo de una encuesta de la consultora Cifra, alimentando la campaña oficial. Décadas atrás, cuando las encuestas de opinión pública no estaban tan consolidadas, algunos gobernantes solían argumentar que atendían a ‘la mayoría silenciosa’.

En vísperas de la audiencia pública en Rocha, la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU), que viene estudiando este proyecto desde hace muchos años, expresó que «ha llegado a la conclusión que la construcción del citado puente traerá consigo efectos que a largo plazo ocasionarán graves perjuicios al ámbito de esa zona».

«Por muchas razones –agrega el comunicado emitido por la Comisión de Urbanismo de la SAU–, las mejores prácticas modernas de desarrollos costeros descartan el fortalecimiento de las rutas de larga distancia bordeando la costa y adoptan el sistema denominado “de peine”, con accesos para las áreas urbanizadas desde vías interiores de distribución. En el caso de los ambientes especialmente valiosos por sus características ambientales como el de las lagunas costeras y los humedales, la adopción de este modelo se torna imperativa».

Mientras Artigas Barrios movilizaba sus recursos para lograr en la audiencia pública una presencia en apoyo al puente, a las entidades locales contrarias al proyecto se sumaron asociaciones de vecinos de toda la costa oceánica. Para estas entidades, un desenlace favorable al puente en la Laguna Garzón puede ser un aliento para tres proyectos de puertos que generan inquietud, el maderero en La Paloma, la terminal minera de Aratirí y el puerto de aguas profundas en La Angostura.

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2 Respuestas a Puente en Laguna Garzón

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